Mi historia
La música hoy va muy rápido. Está en todos lados, pero casi nunca le prestamos atención… hasta que de repente pasa algo: un momento de calma, una canción que te atraviesa o un sonido que te despierta.
Todavía me acuerdo de cuando mi madre me compró mi primer CD; lo ponía cada noche para escucharlo con mi hermano hasta rayarlo de tanto escucharlo. Al final, ¿quién no se acuerda de su primer disco? En ese momento no tenía prisa por llegar a ningún sitio, solo disfrutaba del viaje.
Tras años entre cables, faders y pantallas, he aprendido que la postproducción no trata de hacer más ruido, sino de encontrar el lugar exacto donde el sonido respira. He entendido que lo más importante no es solo el resultado final, sino con quién haces el camino.
Por eso, no entiendo mi estudio como una fábrica de canciones. Soy tu compañero de viaje en la grabación, mezcla y producción de tu sonido.
Cuando eres niño no tienes prisa, simplemente buscas lo que te hace vibrar. Como decía Saint-Exupéry “Solo los niños saben lo que buscan. Tienen suerte”. Por eso pondré todo para ayudarte a encontrar eso que buscas y hacer que tu música sea el momento que, por fin, detenga tu tiempo.